¡SOS! ¡Puerto Plata se defiende!
Puerto Plata no es un complejo cualquiera. Desde la década de 1970, Puerto Plata ha sido un hogar temporal, parte de la historia de muchas familias, una propiedad y una comunidad vivida y compartida. Cuenta con 304 apartamentos en Puerto Rico, situados en una ladera con magníficas vistas al mar, en una ubicación céntrica entre la playa y los centros comerciales, y con una comunidad de propietarios difícil de mejorar.
Muchos propietarios utilizaban sus apartamentos personalmente; otros los destinaban al alquiler turístico. Durante muchos años, este modelo funcionó, con todos los retos habituales, pero esencialmente con estabilidad, fiabilidad y una convivencia respetuosa.
Sin embargo, en los últimos años creció la impresión de que el mantenimiento necesario ya no se realizaba en la medida que exigían el estado del complejo y las cuotas abonadas. Como consecuencia, aumentó el descontento dentro de la comunidad de propietarios y, tras la salida del anterior operador en mayo de 2025, se generó una situación de incertidumbre.
Fue precisamente en ese contexto cuando SERVATUR apareció, “casualmente”, en escena. SERVATUR se presentó con promesas brillantes: bonitas imágenes, grandes palabras y la afirmación de que conduciría a Puerto Plata hacia un futuro mejor.
La realidad es distinta: el contrato celebrado concede a SERVATUR derechos que van mucho más allá del papel habitual de una empresa operadora.
Servatur intenta tomar el control de Puerto Plata
El contrato es claro en este aspecto: SERVATUR no actúa únicamente como empresa de explotación turística. El contrato otorga a SERVATUR amplios derechos de intervención y control en ámbitos que afectan al núcleo mismo de nuestra Comunidad. La administración, la aprobación de gastos, las decisiones de personal, los procesos operativos y el uso de las zonas comunes quedan vinculados a SERVATUR en una medida que rechazamos firmemente. Precisamente por ello, el contrato y los acuerdos adoptados en favor de SERVATUR ya se encuentran ante los tribunales.
Las consecuencias son reales y ya son visibles: los propietarios pierden influencia, mientras SERVATUR crea hechos económicos y constructivos consumados. Todas las decisiones esenciales en favor de SERVATUR —en particular, el propio contrato, así como las votaciones de 13 de enero de 2026 y 26 de marzo de 2026, destinadas a garantizar la actuación de SERVATUR— son objeto de procedimientos judiciales.
Se trata de la facultad de representación, la validez de los acuerdos, las mayorías, las delegaciones de voto, las actas, los conflictos de intereses y la amenaza de pérdida de zonas comunes irremplazables. A pesar de ello, se siguen creando hechos consumados en el complejo. Esto es inaceptable.
Exigimos la paralización inmediata de todas las obras hasta que los tribunales hayan resuelto sobre la legalidad de los acuerdos y la representación de la Comunidad.
Documentado: dudas sobre la representación, los acuerdos y su legalidad
El conflicto ya no es únicamente de carácter político o moral, sino que también está claramente delimitado y acreditado documentalmente. Un escrito de JPD Consultants, notificado de forma fehaciente el 26 de marzo de 2026, deja constancia expresa de que existen «más que dudas razonables» acerca de quién está facultado para representar válidamente a la Comunidad. Se trata de una conclusión alarmante. Si incluso la entidad de asesoramiento jurídico y administrativo designada por la propia Comunidad formula una advertencia de este tipo, la crisis de legitimidad resulta evidente.
Igualmente clara es la cronología: 79 propietarios solicitaron, en la forma y dentro del plazo legalmente establecidos, la convocatoria de una Junta conforme al artículo 16.1 de la Ley de Propiedad Horizontal. Al no llevarse inicialmente a efecto dicha solicitud, se celebró el 12 de enero de 2026 una Junta General Extraordinaria en la que, entre otros acuerdos, se aprobó el cese de la anterior Junta Directiva y se designó una nueva dirección para la Comunidad.
De qué se trata realmente: zonas comunes, poder y millones
El núcleo del conflicto no es, en absoluto, una mera formalidad. Se trata de zonas comunes esenciales de Puerto Plata: el salón social, la antigua recepción y el solárium de la zona de la piscina. Está previsto eliminar físicamente espacios de uso comunitario y transformarlos en siete apartamentos adicionales que SERVATUR pretende explotar económicamente durante años.
Según la opinión de los propietarios, se les pretende exigir que renuncien a la calidad de la convivencia comunitaria sin recibir a cambio una contraprestación transparente, comprensible y adecuada. Por ello, consideran este proyecto una intervención en la esencia y la finalidad de los elementos comunes, es decir, precisamente en aquellos espacios que tienen una importancia fundamental para la vida cotidiana y la convivencia social.
Desde el punto de vista de la Asociación, no se trata, por tanto, de un proyecto de modernización, sino de la transformación sistemática de propiedad común en un modelo de negocio privado.
No se trata únicamente de un escándalo económico. A ello se suma el conflicto de intereses que, desde nuestro punto de vista, resulta evidente: si SERVATUR es al mismo tiempo beneficiaria económica y dispone de influencia administrativa dentro de la Comunidad, nadie debería sorprenderse de que los propietarios pierdan la confianza.
Precisamente por ello, no hablamos de un contrato ordinario de explotación, sino de un ataque a la esencia, los derechos y el futuro de esta Comunidad.
Según la opinión de los propietarios, se les pretende exigir que renuncien a la calidad de la convivencia comunitaria sin recibir a cambio una contraprestación transparente, comprensible y adecuada. Por ello, consideran este proyecto una intervención en la esencia y la finalidad de los elementos comunes, es decir, precisamente en aquellos espacios que tienen una importancia fundamental para la vida cotidiana y la convivencia social.
Desde el punto de vista de la Asociación, no se trata, por tanto, de un proyecto de modernización, sino de la transformación sistemática de propiedad común en un modelo de negocio privado.
No se trata únicamente de un escándalo económico. A ello se suma el conflicto de intereses que, desde nuestro punto de vista, resulta evidente: si SERVATUR es al mismo tiempo beneficiaria económica y dispone de influencia administrativa dentro de la Comunidad, nadie debería sorprenderse de que los propietarios pierdan la confianza.
Precisamente por ello, no hablamos de un contrato ordinario de explotación, sino de un ataque a la esencia, los derechos y el futuro de esta Comunidad.
Complejo de apartamentos Puerto Plata: el primer paso está conseguido. Bienvenida, Rendang Canarias Express S.L.U.
Nuestras reivindicaciones y nuestra resistencia
No vamos a permitir que nos arrebaten Puerto Plata. Exigimos total transparencia, la paralización inmediata de todas las actuaciones que puedan crear hechos irreversibles, la revelación completa de las bases de las decisiones adoptadas, la entrega de todos los documentos relevantes y la protección efectiva de los derechos de los propietarios hasta que exista una resolución judicial definitiva.
Exigimos que se tomen finalmente en serio las advertencias documentadas de JPD y los procedimientos judiciales pendientes. Esperamos que las autoridades competentes de Mogán asuman su responsabilidad y no sigan mirando hacia otro lado mientras la propiedad común se devalúa, se transforma y se aprovecha económicamente.
Y lo decimos con la misma claridad: estamos preparados para luchar. Con unidad, donaciones, medios jurídicos y nuestra protesta conjunta. Por ello, hacemos un llamamiento a todos los propietarios, simpatizantes y amigos de Puerto Plata: apoyen a nuestra Asociación con una donación.
El 6 de junio y el 26 septiembre tuvieron lugar en Puerto Rico dos manifestaciones contra SERVATUR. Junto con otros afectados, entre ellos personas procedentes de Riosol, demostramos que no nos vamos a dejar intimidar. Puerto Plata se defiende. Y no vamos a guardar silencio.
Aquí hay un artículo de Maspalomas24.de sobre una estimación de deudas de Servatur por valor de 100 millones de euros: Haz clic aquí.


